EL EMPORDANET

A medio camino entre la ciudad de Girona y las poblaciones costeras de la Costa Brava, a los pies del Espacio Natural de las Gavarres se encuentra el Empordanet. Formado por La Bisbal de l’Empordà, Forallac, Corçà, Ullastret y la agrupación de municipios de Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura. Sin duda, una zona de gran valor paisajístico, patrimonial y con un gran dinamismo cultural, promovido por sus museos e instituciones, pero más vivo que nunca por su gente, la esencia del Empordanet.

El Empordanet es de esos lugares que visitas y que tienes que volver, que te cautivan y sobre todo por qué te hacen vivir experiencias que ayudan a crear bonitos recuerdos. Recorrer sus caminos y pueblos medievales es hacer un viaje a través del tiempo en una comarca llena de leyendas e historias sorprendentes. Es reencontrarse con uno mismo, pues a pesar de la popularidad de la zona siempre quedan lugares increíbles en los que detenerse y disfrutar del momento:

La Bisbal del Empordà
Conocida desde la época romana bajo el nombre de Fontanetum, en la actualidad es un importante centro de estudio y producción de cerámica. Cuenta con un interesante museo y varios talleres desde los que se promueven diferentes actividades vinculadas. El Castillo o la judería que se había articulado entorno de la Calle del Call nos recuerdan el esplendor de una época y la importancia del municipio a lo largo de los tiempos.

Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura
Unidos en 1974 bajo una misma entidad municipal, estos tres núcleos conservan rasgos muy característicos de su pasado medieval. Monells fue construido alrededor de un antiguo castillo del que sólo quedan las murallas, pero aún conserva su carácter de época medieval con sus casas, calles y espacios porticados. En Cruïlles destaca el Monasterio benedictino de San Miguel de estilo románico y con algunos rasgos góticos, así como su muralla medieval y la Torre del Homenaje del antiguo castillo. Y de Sant Sadurní de l’Heura destacan 3 puntos principales: el castillo, la iglesia y el menhir fechado en los siglo IV-III aC.

Ullastret
Ullastret, sobre todo es conocido por la Ciudadela Ibérica de Puig de Sant Andreu, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Cataluña. Gestionado por el Museo de Arqueología de Cataluña, en el museo ubicado en el mismo recinto se puede ver una reconstrucción virtual en 3D que te hace viajar 2.500 años atrás. Por otra parte, también hay que destacar el propio municipio de Ullastret, declarado monumento histórico-artístico. Conserva una estructura claramente medieval, con unas murallas que rodean todo el conjunto de calles estrechas y una plaza gótica.

Corçà
El pasado medieval de Corçà se hace patente en la estructura de sus calles y casas, así como las diferentes inscripciones que se pueden leer en muchas de sus fachadas. Por otra parte, el municipio también destaca por su pasado indiano, como bien lo prueba Villa Luz, una casa de estilo colonial, testigo de la aventura de una familia que en el siglo XIX fue a Cuba y en enriquecerse volvió a su querido pueblo del Empordà.

Forallac
Constituido formalmente en 1977, fruto de la unión de los términos municipales de Fonteta, Peratallada y Vulpellach, cuenta en la actualidad con una dispersión de ocho núcleos de población. Es posible que de todos los núcleos el más conocido es Peratallada por su gran atractivo histórico y arquitectónico. El cual le valió la declaración de Bien Cultural de Interés Nacional, gracias a sus calles adoquinadas, las murallas, el castillo-palacio, e iglesia románica de San Esteban o el espectacular foso excavado en la roca. El casco antiguo de Vulpellach también está declarado Bien Cultural de Interés Nacional, destacando sobre todo el castillo-palacio y la iglesia parroquial de San Julián y Santa Basilea.